Quiza fue una hecatombe de esperanzas,
un derrumbe de algún modo previsto,
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido.
Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.
Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomas lo dejaste,
a solas con su suerte
que no es mucha.
Creo que tenes razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho, muchisimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente
solo.
Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lobregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
Mario Benedetti.
domingo, 22 de agosto de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Me Sirve, no me sirve.
La esperanza tan dulce ,
tan pulida, tan triste ,
la promesa tan leve ,
no me sirve.
No me sirve tan mansa
la esperanza.
La rabia tan sumisa ,
tan débil, tan humilde ,
el furor tan prudente ,
no me sirve.
No me sirve tan sabia
tanta rabia.
El grito tan exacto ,
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro ,
no me sirve.
No me sirve tan bueno
tanto trueno.
El coraje tan dócil,
la bravura tan chirle ,
la intrepidez tan lenta ,
no me sirve.
No me sirve tan fría
la osadía.
Si me sirve la vida ,
que es vida hasta morirse,
el corazón alerta
si me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve.
Me sirve la medida
de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.
Me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
Mario Benedetti.
tan pulida, tan triste ,
la promesa tan leve ,
no me sirve.
No me sirve tan mansa
la esperanza.
La rabia tan sumisa ,
tan débil, tan humilde ,
el furor tan prudente ,
no me sirve.
No me sirve tan sabia
tanta rabia.
El grito tan exacto ,
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro ,
no me sirve.
No me sirve tan bueno
tanto trueno.
El coraje tan dócil,
la bravura tan chirle ,
la intrepidez tan lenta ,
no me sirve.
No me sirve tan fría
la osadía.
Si me sirve la vida ,
que es vida hasta morirse,
el corazón alerta
si me sirve.
Me sirve cuando avanza
la confianza.
Me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve.
Me sirve la medida
de tu vida.
Me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve.
Me sirve tu batalla
sin medalla.
Me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve.
Me sirve tu sendero,
compañero.
Mario Benedetti.
sábado, 14 de agosto de 2010
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